domingo, 29 de enero de 2012

QUERERTE MURIENDO






























Alma mía, vida mía,
Tanto que te amo y te quiero
Que sin tenerte yo muero
Igual que se muere el día.

Daría oro por tus besos
Y me vendería al diablo,
Pues yo sé de lo que hablo
Por tener mis labios presos.

Yo sé que mis noches viven
Casi todas tus caricias,
Sea que esas injusticias
Entre el día me consumen.

A mi me mata tu ausencia,
Esa distancia profunda
Es la que hace nos confunda
El amor en su presencia.

Yo ya ando harto de cadenas
Que me prohíben de todo
Revolcándome en el lodo
Lo que quisieron mis penas.

Amémonos aunque siendo
Una sola vez bastara,
Para que nunca dejara
Yo de quererte muriendo.