lunes, 16 de enero de 2012

TROTAMUNDO FINAL























En un abismal derroche de noche astral,
Donde regenta todos mis pasos la mar,
Mis sueños bucean la hondura forzada
Con la poca bravura de cobardía.

Cada día ciñen olas mi cintura
Con avidez de mudarme ya en sirena,
De cantar en la arena, la luna besar,
De dejarme llevar por la alborotada
Brisa que sin prisa navega toda alma,
Deseando zozobrar mi marinera
Sombra en la cornisa del piélago mismo.

¡Perderme quiero dédalo de arrecifes!,
¡Conocer lo profundo de tus misterios!,
Colmado de resaca abordo camino
Hacia el horizonte,sin más pretensión
Que ser polizonte en tu sola abundancia,
Zarpar la inopia extravagancia del ego
Y poner proa hacia mi inmortal destino,
Que no es otro que ser mi propio ataúd,
Capitán de mi trotamundo final.