martes, 17 de enero de 2012

PAPÁ DE VERDAD






























Fuiste consentida por aquellos
Que protegieron toda inocencia
Tuya, siendo mi paciencia quien
Hizo volver a tus solos labios
La palabra papá, la que ahora
Con desgana pronuncias y míos
Besos renuncias, yo que te dí
De echo a ti un techo en donde crecer.

Podría lamentar tu ignorancia
Hacia mi presencia pues prefiero
Primero ceder para perdonar,
Páginas pasar de un libro escrito
Por tu indiferencia ésta en nuestra llar,
En la que junto a nosotros viven
Y conviven tu madre, mi mujer,
Y un hermoso ser al que yo llamo
Semilla real, la que es tu mitad,
Del que me siento orgulloso pues
Él me llama papá de verdad.

(A mi pequeña hijastra Cynthia)