lunes, 9 de enero de 2012

ÉSTE MUNDO
























Y jacto de riqueza
la propia desnudez
de mi entristecido hogar,
en él andan descalzas
todas mis ambiciones.

Que éste mundo lo entienden
las mejores fortunas
cuando acecha otro día
vacío en la cornisa,
¡que cuatro viejos locos!.

Mundo semidesnudo
transita mi vacuo tren,
desde él veo marchar
mi suerte echa pobreza,
cerrando los parpados
de sus propias ventanas.