jueves, 2 de febrero de 2012

A TI JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR






















Que ha nacido Dios, despiertan al cielo campanas
De flores, ya cantan, cantan todos y los nardos
Hasta amanecen floridos entre campos pardos
Acompañando lloros de vida en las mañanas.

Sus mejores galas visten los clérigos santos,
Las monjas, los frailes y eminencias santorales
Celebrando en todas partes misas pastorales,
Que alabando van al cielo entre angélicos cantos.

Emprenden éxodo todos los amos del mundo
Para ver al niño nacido rey entre reyes,
Rey de los corazones y de todas sus leyes,
De pobres y ricos, del mísero y errabundo.

Con oro, incienso y mirra engalanan la figura
Que ya desde su cuna promete redención
De su mano inocente, con su voz de canción
Libertaria, alzando como armas paz y ternura.

Serás llamado maestro de palabra y don,
Amarás y querrás, perdonando al pecador,
Serás de nosotros el pastor, luz, salvador,
Sin importarte que sea asesino o ladrón.

A ti Jesucristo nuestro señor, que enriqueces
Nuestra fe, alma y espíritu con cada oración
Evitándonos el caer en ruin tentación,
Que nuestras muchas debilidades fortaleces.


A ti señor, al que yo por las noches imploro
No falte el pan en mi malaventurada mesa,
Y a las bocas que sustento no las haga presa
La muerte, pido reniegues su suerte a mi lloro.