viernes, 24 de febrero de 2012

HÁBLAME DEL MONTE JUAN
























Dos chicos, niño y niña sentados cerca
De un tizón, tiene uno apagada la vista,
El otro la sonrisa, _háblame Juan,
Dime del monte lo que solo tú sabes
Contar, dime que color y que aroma es
El que emana de aquella flor, y de aquella
Y de aquellas otras que están más allá
Y de todas las que están a su alrededor_.
_háblame Juan, háblame del monte tu que
Puedes mirar, ¿vale la pena mirar?.

(El chaval mira en derredor, cuatro ramas
Que secas se pudren al sol, dos puñados
Matojos, rastrojos a su alrededor,
Ningún rastro de ninguna bella flor,
Solo su hermanita sentadita junto
A él y la desolación, su chiribita).

Hermanita, cerca de ti hay un rosal
Cuya flor es tan rosa como tu nombre,
Y su olor como el de mamá, más allá
Hay violetas, y margaritas que al sol
No dejan de observar, _ ¿como huelen Juan?_,
_Huelen a vida como el mar, deja ya
De preguntar que nos coge ya la noche,
Tenemos que irnos a acostar, es muy tarde.

_Juan, ¿Cuándo volverá mamá?, yo la echo
Mucho de menos, dime ¿Cuándo vendrá? _.
(El niño se levanta y le da la mano
A chiribita antes de empezar a andar,
Juan mira atrás, hacia un pequeño montículo
Con dos piedras que a su lado hay, en el justo
Medio una cruz, debajo de aquella cruz,
La verdad que no se atreve confesar).