domingo, 26 de febrero de 2012

FLORES EN LA MAR






















Tiempo hace que pasean mis penas solas
Marismas, que rompen mis lágrimas contra
El malecón pero hoy, desde ésta orilla
Que son mis latidos extraño mucho más
Que nunca tu presencia, te juro que no
Hay peor enfermedad que toda ausencia.

Te anhelo, te anhelo igual que el marinero
Anhela olas de mar, hasta la saciedad,
Te anhelo tanto que por ti vivo y muero.

No quiero hoy entristecer todos los versos,
Quiero que sean tersos a tu mirada,
Un dulce sueño que junto a tu almohada,
Sean un beso mío cada mañana,
Un te quiero al despertar, un amor amar,
Me haces tanta falta tú, tanto o más, y más
Tanto e igual como el mismísimo respirar,
Es la distancia que me vuelve obcecado.

Agarrado, aferrándome a tus pechos
Yo mantengo mis labios sellados, caja
De caudales, sentimientos desbordados
Eres por mis mares en los cuales tu me
Hiciste capitán, así tu me aguardas
Un día descubra el tesoro que encierras
En esa gruta de placer que guiará
Mi alma por la deliberada riqueza.

Sería enorme grandeza para mí
Que juntos pudiéramos navegar todos
Los confines del querer, ver amanecer,
Virar timón a estribor y seguir
Al amor hacia la virgen tierra, dar
Cariño al corazón, echar las raíces
Silente a razón de querernos muriendo.

Pero cariño, nos acecha el peligro,
Hasta puede que la muerte y quiero sepas
Si eso ocurre y muero y me hunden el navío,
Desde mi cielo podré yo verte andar
Nuestra orilla, y no llores, solo acuérdate
De éste tu pirata, cuando me regales
Te quieros echando flores en la mar.