ESTE BLOG SOLO PRETENDE SER UN BORRADOR,UNA LIBRETA DE APUNTES

miércoles, 28 de febrero de 2018

Al mirador de mi hogar








Al mirador de mi hogar
le pasa curiosamente
el caminar de la gente
y la prisa de su andar.

Misteriosos y dispares
zapatos vienen y están
y de estar luego se van
cavilando sus andares.

Desde aquel alto lugar
yo distingo una muchacha
que me ciega y emborracha
con solo verla pasar.

Ladraba mi corazón
al ver aquella mujer
paseando su querer
por debajo del balcón.

Yo ya no la vi nunca más
y en mi ventanal pegada
tengo su risa grabada
los pasos de su compás.

Y así paso las semanas
esperando poder ver
un día al hermoso ser
que cruzó por mis mañanas.

Ya no hago más que llorar
y le pido a mi terraza
y a la traicionera plaza
volver a verla pasar.

martes, 27 de febrero de 2018

A ti pedacito de mí







A ti pedacito de mí,
nacido de mi simiente
gritando al mundo temor
mientras llora mi mirada
felicidad arraigada
que plena toda me embarga.
Hacia mi pecho te atraigo
con todo el derecho de mi
cariño, sosteniendo tu
frágil figura menuda,
a la que arrimo ese beso
enamorado alterado
emocionado de alma.
A ti que intentas atrapar,
cogerme con tus manitas
arrugaditas la boca
que da nombre a tu persona,
cuyos ojillos llorosos
me miran y me dibujan
tus labios esa primera
sonrisa, logrando que yo,
prometa engrandecer todo
tu corazón, ser pan en tu
hambre, el agua de tu sed,
tierra en la que siempre pises.

Soneto a la bella dama











Tu amor quisiera prender bella dama,
trepar al balcón donde ronda tu alma,
responderla al cántico que reclama
pasearla a hombros con madura calma.

Ya quisiera yo tu luna trepar
y aferrarme a tu pecho con el fuego
que funde noches sin labios que besar,
harta mi quietud del largo sosiego.

Me siento abanderado del estandarte
que mi boca toma de tu grácil lluvia,
en el tiempo que invierto en hacerte mía

siendo caudillo en la misión de robarte
la marfil cabellera que ondea rubia
entre vientos pardos por tu almacería.

lunes, 26 de febrero de 2018

LOS SUEÑOS






Yo lo que si entiendo bien poco
lo poco que viven los sueños,
a poco desciende la noche
ya merodean los cabellos,
a poco que florece el día
ya te rehuyen la jornada.
Puede uno venirse tan alto
como un infinito divino
para luego faltarles suelo,
hay quien vuela y anda los cielos
verlos incluso hasta los ciegos
pero, ¿que sabré yo de sueños
si todos andan ya dormidos?

domingo, 25 de febrero de 2018

NANA PEQUEÑA









En la noche yo escucho tu llanto
que ya mi niño yo a ti te canto
y te canto que a mi no me llores
como llora la lluvia a las flores.

Y en la cuna colgué tres besitos,
uno por tus primeros pasitos
dos cuando digas mamá, mi nombre,
y el tercero cuando seas hombre.

jueves, 22 de febrero de 2018

A UN PUENTE VIEJO









A un puente viejo de las afueras
por el que aun se transitan las penas
tiene a sus derechas dos higueras
y a sus izquierdas las gentes buenas.

Tiene algo que me atrae aquel puente
vistas bajas de su única boca
el serpenteo de un río hiriente
muchos cantales y agua muy poca.

Como una fuente por sus orillas
manan las malezas, singulares
que son aquellas dos maravillas
que semejan piernas sus pilares.

Que rectas van sus dos barandillas
brazos caídos ambos del cielo
como las trenzas de dos chiquillas
que al agacharse tocan el suelo.

Ay mi pueblo que puente que tiene
la envidia de las villas cercanas
de lo poco que en pie se mantiene
lo mucho que lo andan las mañanas.

jueves, 15 de febrero de 2018

Yo comparto tristes días







Yo comparto tristes días
con una pequeña hacienda
cercada, breve y desierta,
de nombre casi olvidado,
donde unos naranjos chicos
de destartalada sombra
declaran la desterrada
tierra que ahora resido.
Por paredes solo tengo
lo que mi vista comprende,
el cielo y distantes sierras
y vagabundos pinares
que adornan unas cercanas
solas montañas hermanas,
donde persiguen el alba
acomodadas casetas
de veraneo que están
casi a punto de enviudar.
A mi izquierda yo me encuentro
un moribundo parral
y ya oigo yo recitar
a los tordos y los mirlos
canciones de funeral.

miércoles, 14 de febrero de 2018

LOS SUEÑOS







Yo lo que si entiendo bien poco
lo poco que viven los sueños,
a poco desciende la noche
ya merodean los cabellos,
a poco que florece el día
ya te rehuyen la jornada.
Puede uno venirse tan alto
como un infinito divino
para luego faltarles suelo,
hay quien vuela y anda los cielos
verlos incluso hasta los ciegos
pero, ¿que sabré yo de sueños
si los míos están dormidos?

lunes, 12 de febrero de 2018

EL CORAZÓN











El corazón, un músculo errante reverente
siempre constante sin finales en su camino,
privado y confidencial, de los ríos corriente,
afluente, como una copa de rojizo vino.

Es borrasca cuando quiebra y se queda partido,
batalla y pelea por lo que cree que es suyo
un mar de abrazos cuando se sabe merecido
un suspiro nocturno tan mío como tuyo.

Rocín veloz al encuentro de lo que ha perdido,
alazán nocturno pretencioso y desbocado
que galopa los amores y cae rendido
cuando queda su consentimiento sofocado.

Un motel colmado de abandonos y te quieros
y escarceos que son pilares de sus cimientos,
el irse y el venirse de fugaces viajeros
que igual se quedan igual se van como los vientos.

Un restaurante misógino al que comparecen
unos por degustación otros para llenarse
y los últimos lo devoran y lo aborrecen
pero siempre aparece alguien dispuesto a quedarse.

domingo, 11 de febrero de 2018

TENGO UN AMIGO CON MALA PATA













Tengo un amigo con mala pata
que a todas las mujeres espanta
cuando camina su pata canta
y cuando baila los pasos mata.

Que mala pata tiene mi amigo
que a todas las mujeres espanta
cuanta paciencia que tiene, cuanta
cuando va de cubatas conmigo.

Tengo un amigo con mala pata
que cuando corre me sobresalta
creyendo la pierna que le falta
que corre más ciega que un drogata.

Que mala pata tiene mi amigo
que a las sillas las llama cuñadas
por que cojean las muy apañadas
pongo yo al suelo como testigo.

sábado, 10 de febrero de 2018

MIL VERSOS A LA DERIVA VAN










Transitaba sola la pena,
dejaba atrás hoyos al llorar,
de luto vestían la arena,
las conchas de todo este mar.

Lucían las olas la plata
de las lágrimas, ¿donde están?
resaca las mece, postdata;
Mil versos a la deriva van,

viernes, 9 de febrero de 2018

LA PRIMAVERA









Se compró la primavera
un pedacito de cielo,
una puerta a la quimera
y aderezos para el pelo.

En la llar puso dinteles,
rubíes y aguamarinas,
muérdago, rosas,cimbeles,
verdes puso las cortinas.

Cabriolas de toda gloria
daban delfines por el mar,
torneaban como la noria
rondaba por su lumbar.

Con que gracia por su tálamo
trotaban pardas perdices,
la blancura de aquel páramo
jilgueros y codornices.

Ay esos mirlos colmados,
la cantina de las aguas,
los amarillos sembrados,
los tordos con sus fraguas.

CUAN INGENUO YO ERA








Quiero cerrar los parpados,
rememorar mi juventud,
donde de chaval mi mano
hacía las piedras brincar,
una y otra vez y otra
donde al final se morían
en aquel brazo del mar.
¿De juegos que entenderán
las piedras y los cantales
si tampoco saben nadar?,
pero ay, cuan ingenuo yo era.

jueves, 8 de febrero de 2018

RELATOS, CRÓNICAS Y LEYENDAS















Relatos de sangre por la luna imploran
Aquellas tierras de lenguajes reales
Por donde transitan sus cuatro costales
Vientos plenos de añoranza que la lloran.
Crónicas que se forjaron con fantasmas
Desde entonces dan luz antiguos relatos,
bocas que se emplean como cataplasmas
de la enseñanza entre los vacíos platos.
Hay leyendas que aún residen por los mares,
Esperan que algún marinero les eche
Las redes, algunas siguen sin pilares
y otras esperan muertas que se las feche.

LA CALDERILLA













(Día cualquiera)que iba
caminando la dehesa
de aquel viejo municipio
di una vuelta en dirección
hacia el menudo e indigente
cenador que allí habitaba,
casi a la altura del frío
mis dos inconscientes manos
se me anduvieron tacañas
sobándome los bolsillos,
¡ah mis pequeños ladrones
devolvedme mis monedas!,
uno de aquellos dos forros
me di cuenta yo enseguida
cuando lo asomé afuera
seguro que tuvo hambre
y tragó la calderilla,
pues todavía seguía

con la boca bien abierta.

martes, 6 de febrero de 2018

EL BALANCÍN


















En un parque calmado de una vieja villa amiga
los pinos, los chopos y los olmos casi se besaban
por la breve distancia,
aquellos largos brazos ansiaban el infinito y trepaban
imposibles,
recto su madero,
sin conseguirlo de cuando en cuando esparcían su pena por el suelo.
Ya mis pisadas daban con una fuente muda
que sola dormitaba las mañanas,
a uno de sus costados,
chiquillos jugaban a las canicas y los chavos,
las niñas,
en otro de sus lados,
reían con sus hijos de trapo,
los mayores se circundaban anónimos
tan semejantes y tan distantes como eran.
Que antiguos recuerdos yo tengo y que los tengo en reserva
para cuando mis piernas mueran,
recuerdos de un niño con heridas viejas,
con el cariño de las estrellas
allá en las peleas por las callejas estrechas.
De repente mis piernas dan el alto,
y se me viene encima el recuerdo del que más me acuerdo
y más aprecio tengo,
uno que guardan con ternura mis adentros.
vacilante me entretengo en ver si es que sigo solitario
entre aquellas solas gentes.
Haciendo caso omiso de lo que pudieran decirme,
voy y monto en uno de aquellos balancines,
Ay, como se mecían mis pies chicos,
como disfrutaba mi pelo de los ires y venires,
y con que rapidez regresaba a mí la juventud
que ya se olvidaba de la prisa que tuvo el tiempo en hacerme sentir viejo,
y sobre todo,
como tiraban de mis piernas las puertas del cielo.

SOMOS
















Somos una estancia velada que vive inquieta

la sangre inquieta de otros,

como una golondrina que canta injustamente los

suspiros vecinos,

¿que precario canto vive remotamente disconforme?,

cuan estrechamente el solitario no comprende

la esperanza junto a los rendidos deseos,

la muerte vacía que sueña la nirvana de otros

tiempos y espera,


como la muerte inquieta que espera,

la tela que ondea los antiguos caminos.

lunes, 5 de febrero de 2018

EL INFINITO















Al levantar la vista vi el cielo,
y al cielo allí pegada la luna.
y junto a la luna había un velo,
y junto al velo había una cuna.

¿De quién es la cuna que se mece?
yo le pregunté a una estrella sola,
el infinito que dentro crece
respondió, como en el mar la ola.

¿Como de grande es el infinito?
tan grande como tu lo quieras ver,
cierra los dos ojos un poquito,
los cerré y lo pude comprender.