ESTE BLOG SOLO PRETENDE SER UN BORRADOR,UNA LIBRETA DE APUNTES

miércoles, 14 de marzo de 2018

No matan todas las olas del mar














Hace un tiempo que yo suelo dar paseos
por viejo vericueto que al piélago da,
y cuando suelo atravesar la maleza
crecida que me impide las veces pasar,
me parece escuchar careos de barcos
en alta mar batallando las corrientes
de temporal, yo pienso en aquella gente
y los adentros del mar, los que murieron
por las solas olas asesinas de sal,
cadáveres que por la deriva van.
Tras largo andar mi sombra llega al arenal,
desde allí veo la escollera enemiga,
la traicionera amiga de la tempestad,
invado el océano con mis pies solos,
suspiro y doy yo traspiés con un madero
encallado entre las rocas, tabla vieja
castigada por oleaje bravío,
todavía lucha, batalla por nadar,
pues no matan todas las olas del mar.

jueves, 8 de marzo de 2018

Aquella fría mañana












Paseando iba tranquilo
yo en aquel terreno amigo
cuando me dije a mi mismo
cuan extraños resultaban
mis andares aquél día,
así me lo confirmaban
mi figura y mi semblante
distante por el instante
que abrumaba esa mi mente
ahora ya despeinada
por la ventisca ya alzada.
Ya no suaves las pisadas
eran las que ahora daba,
la tierra se me crujía
y ante mí se lamentaba,
golosos mis oídos no
eran ya por escuchar
gorriones cantar aquella
nuestra tal vez mejor canción,
más bien daban a entender
con razón que hubo llegado
el fin de nuestro querer
silenciando aquel amor
el dolor de la mañana.
Mi rumor se confirmó
cuando al final del camino
por aquel terreno amigo,
en el suelo allí tirada
sucia y casi soterrada
se encontraba mi quimera,
la jura de mi bandera
y toda mi vida entera
a la que yo hice promesa
de no fallarle en los besos
ya presos de la vil muerte.
Días pasar todo es sueño
ambiguo en este terreno
antiguo amigo de mi andar,
cuando veo con desaire
que vuelvo a estar sin el aire
que alentaba mi caminar,
y se rompe de llorar
tan frustrado y tan dolido
mi donaire viendo que tú
morías sin avisar.

miércoles, 7 de marzo de 2018

A ti mi pequeña reina














A ti mi pequeña joya,
que te coroné yo reina
en tu suspiro primero,
y de cuyo nacimiento
te admiro todo el valor
en tu rostro agradecido
que llenó de amor patente
mi bendita gran persona,
y sobre cuya figura
menuda deposito fe,
toda Vida en defenderte,
cuidarte y también quererte.
a ti que yo te levanto
emocionado de alma
por tu pequeña nirvana,
haciendo llore esa forma
lozana tuya al expresar,
nombrar con ternura aquel
nombre infinito: papá.
A ti mi pequeña reina,
que me regalas al día
tu benévola existencia
embargándome de risas,
llantos y prisas por crecer,
te digo te amo y te quiero.

Estribillos de la guerra









Perdida anda la sonrisa
entre las piñatas muertas,
silenciosa la metralla
que entre las resecas hierbas
caza la inocente carne.

Allí los aplausos mueren
en la frontera de arena,
las balas orlan paredes
y son paredes que bailan
al son de los viejos gritos.
De nuevo desolación
juega sola al escondite,
los chicos echan a suertes
coger el balón perdido
entre el humo y los escombros.

De lejos vienen sonando
los estribillos de guerra
que marchitan las ventanas
y el cielo llora la plata
que ya siembra la victoria.

lunes, 5 de marzo de 2018

Tormenta de amor














Jadeos de excitación,
caricias van y vienen,
vuelcos del corazón
que poco se entretienen.

Navega mi vigor
tu muro de inocencia,
y se quiebra la flor
con amor y paciencia.

La pasión nos provoca,
navega toda tersa
y bajo el cielo evoca
mis partes en ti inmersa.

Y contra ti apretado
mi músculo galopa
cual potro desbocado
quedando sin la ropa.

Sexo encontró el camino
y tu como mujer
le gritas al destino
que nos llega el placer.

Ventana del albor
nos llega acometiendo
los embistes del amor,
la mañana venciendo.

La tormenta se calla
en boca de quien ama
concluyendo batalla
ya apagada la llama.

domingo, 4 de marzo de 2018

A ti señor












Que ha nacido Dios, despiertan al cielo campanas
de flores, ya cantan, cantan todos y los nardos
hasta amanecen floridos entre campos pardos
acompañando lloros de vida en las mañanas.

Sus mejores galas visten los clérigos santos,
las monjas, los frailes y eminencias santorales
celebrando en todas partes misas pastorales
que alabando van al cielo entre angélicos cantos.

Emprenden éxodo las majestades del mundo
para ver al niño nacido rey entre reyes,
rey de los corazones y de todas las leyes,
de pobres y ricos, del mísero y errabundo.

Con oro, incienso y mirra adoran la figura
que ya desde su cuna promete redención
de su mano inocente, con su voz de canción
libertaria, alzando como armas paz, ternura.

Te harás llamar maestro de la palabra y el don,
amarás , querrás perdonar al débil pecador,
serás de nosotros el pastor, luz y salvador,
sin importarte que sea asesino o ladrón.

A ti Jesucristo nuestro señor, que enriqueces
nuestra fe, alma y espíritu con la oración
evitándonos el caer en la ruin tentación,
que nuestras muchas debilidades fortaleces.

A ti señor, al que yo por las noches imploro
no falte el pan en mi malaventurada mesa,
y a las bocas que sustento no las haga presa
muerte, pido plegaria de su suerte a mi lloro.

viernes, 2 de marzo de 2018

La otra mañana
















La otra mañana
como otras tantas,
al despertarme
sentí la boca inquieta
y los ojos fríos,
cuando toqué tu lado de la cama
mis manos sintieron el vacío,
y tenía pesadez en el estomago
como puñetazos que me daban,
y rodé por la cama
y me levanté
y me estiré
y fui al baño
y cuando miré el espejo
y me tuve delante
entendí los puñetazos
que sentía,
mis adentros te soñaban.